sábado, 25 de febrero de 2012

-No puedo vivir con esta pena -gimió
   Entonces no lo hagas -Le retumbaron las palabras... en la mente.
  ¿Cómo? ¡... se ha ido para siempre! Y, con el tiempo, me enfrentaré al mismo destino: amor, familia, logros... todo se destroza, nada perdura. ¿Qué valor tiene lo que hacemos?
   El valor está precisamente en hacerlo, pero el valor desaparece cuando uno abandona la voluntad de cambiar y de vivir la vida. Las alternativas están delante de ti: elige una y dedícate a ella. Las acciones te daran nuevas esperanzas y un sentido a tu vida.
   Pero ¿Qué puedo hacer?
   Únicamente tu corazón te guiará de verdad, y sólo su supremo deseo puede ayudarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario