Hoy 15 de agosto se cumple un año del día en que mi corazón se destruyo, que dejo de latir. Hoy es el día en que mi mundo se volvió negro, oscuro, ni siquiera tengo el recuerdo de mi familia; El amor es algo que cuando se siente es inexplicable, tu corazón se acelera por esa persona tan querida pero cuando esa persona te deja sin razón aparente, tu corazón se marchita como una planta a la cual le falta agua para sobrevivir. La tristeza es aquel sentimiento que te deja el amor después de a verlo perdido.
Sigo pensando en aquellas palabras que retumban fuertemente en mi cabeza, el último recuerdo que tengo de ti; Las únicas palabras que recuerdo que dijiste en aquel momento difícil: Uno puede elegir entre ser una persona feliz y optimista o ser una persona triste y negativa. Nadie es responsable de hacer a otro feliz o no. La elección depende de uno mismo.
Tus palabras tan sabias, el ultimo recuerdo sobre ti que deje grabado en mi mente antes de que toda mi vida se nublara de negro.
Algo en lo que pensaba era que La tristeza es la única emoción que te muestra lo que realmente te importa. Siendo sincera es cierto. Tal vez tenga razón pero hay algo que vos dejaste marcado en mi ser, en mi alma, en mi corazón: El dolor. Sentir dolor es inevitable. Sufrir es opcional, pero yo no elegí sufrir tampoco elegí que te fueras ni tampoco elegí cometer el error que dejo marcada mi vida, tu vida y la de mi familia, aunque siendo sincera no creo que a nadie le importara. En cierto modo nunca me fui, sigo con ustedes cuidándolos.
Tú te arrepentiste de haberme ilusionado, y de no haber cumplido tu promesa de nunca abandonarme, exactamente hace como ya dije un año, estoy muerta. Hoy es el día en que todos se vistieron de negro y llegaron a mi tumba, hoy fue el primer día que te vi desde haya arriba acercarte y llorar sobre aquel pedazo de cemento que decía Nunca digo adiós a nadie. Nunca dejo que las personas más cercanas a mí se vayan. Me las llevo conmigo adonde vaya. Es aquella tumba donde se encontraba mi frágil cuerpo sumergido en un profundo sueño del que jamás iba a despertar.Sigo pensando en aquellas palabras que retumban fuertemente en mi cabeza, el último recuerdo que tengo de ti; Las únicas palabras que recuerdo que dijiste en aquel momento difícil: Uno puede elegir entre ser una persona feliz y optimista o ser una persona triste y negativa. Nadie es responsable de hacer a otro feliz o no. La elección depende de uno mismo.
Tus palabras tan sabias, el ultimo recuerdo sobre ti que deje grabado en mi mente antes de que toda mi vida se nublara de negro.
Algo en lo que pensaba era que La tristeza es la única emoción que te muestra lo que realmente te importa. Siendo sincera es cierto. Tal vez tenga razón pero hay algo que vos dejaste marcado en mi ser, en mi alma, en mi corazón: El dolor. Sentir dolor es inevitable. Sufrir es opcional, pero yo no elegí sufrir tampoco elegí que te fueras ni tampoco elegí cometer el error que dejo marcada mi vida, tu vida y la de mi familia, aunque siendo sincera no creo que a nadie le importara. En cierto modo nunca me fui, sigo con ustedes cuidándolos.
Antes de morir le dije a mi padre que te dijera que fueras feliz que no te guardaba rencor alguno, que esperaba que encontraras a otra chica... Sé que no me dejaste apropósito, que tuviste tus razones las cuales no quise escuchar pero simplemente quiero que sepas que mi amor por ti fue, sigue y será infinito por siempre.
1992-2010 María Ángela Stone.
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